
Hace unos cuantos años la relación de la prensa con el gobierno era un tanto amable, pues existía una moda en que los gobernantes pagaban a los periodistas para no sacar información que les perjudicara, o simplemente para que hablasen bien de ellos en sus publicaciones; pero con el paso del tiempo el papel del periodista a tomado gran relevancia hasta convertirse en un grupo de presión para el gobierno, lo que desencadeno una guerra entre periodistas y gobierno, que actualmente ubica a México como uno de los países mas peligrosos para ejercer el periodismo.
En los últimos meses nos hemos topado con noticias de asesinatos y amenazas a periodistas por hacer averiguaciones sobre temas “intocables”, como narcotráfico, secuestro, lavado de dinero, trafico de influencias, etc. donde paradójicamente e inexplicablemente siempre salen a relucir nombres de funcionarios que argumentan, no tener relación con los hechos. Es entonces cuando me pregunto ¿la libertad de expresión no es condicionada por el gobierno?, en el sexenio pasado, hubo una gran a apertura a los medios, en tratar temas racionados con la presidencia y el ejecutivo; surgió un sin fin de parodias, caricatura política y chistes en referencia al ex presidente Vicente Fox Quesada, lo cual se pensaría y haría creer al pueblo mexicano que la libre expresión por fin había alcanzado su máxima expresión que en muchos años no había tenido.
En contra posición se encontraban los periodistas que deseaban abordar temas más profundos y serios; que se llevaron una gran sorpresa al darse cuenta que el gobierno seguía cuartando su libertad de expresión, un claro ejemplo de esta situación es el tan sonado caso de la periodista Lydia Cacho, quien dio a conocer la red de pederastia que existía en guerrero y en otras partes del país, donde se encontraban involucrados importantes funcionarios del gobierno. Lo anterior trajo consecuencias a la periodista como el ser encarcelada y violada en sus derechos humanos.
¡El gobierno ya no te censura, eres libre de decir lo que crees y defender lo que piensas! , solo citare algunos datos de atentados contra comunicadores, particularmente cuando denuncian actos de corrupción, de abuso de poder o realizan investigaciones sobre delincuencia organizada y narcotráfico.
El informe, presentado previo a la reunión que la CIDH sostendrá con representantes de grupos civiles de México, refiere que desde 1991 se han abierto 569 quejas, de las cuales 43 se presentaron en 2004, 72 en 2005, 74 en 2006 y 42 en lo que va de 2007. Señala que en 2006 y en lo que va de 2007 se han registrado 12 asesinatos de periodistas y la desaparición de cinco, con lo cual de 2000 a la fecha suman 33 ejecuciones y seis desaparecidos presuntamente por casos vinculados con el ejercicio de su profesión.
Los datos anteriores hacen que el comunicador se creé una autocensura, pues si deciden abordar temas como los citados anteriormente saben a lo que se van a enfrentar, ¿no creen que este forma de operar del gobierno, sigue siendo una manera de cuartar nuestra libertad de expresión?.
En los últimos meses nos hemos topado con noticias de asesinatos y amenazas a periodistas por hacer averiguaciones sobre temas “intocables”, como narcotráfico, secuestro, lavado de dinero, trafico de influencias, etc. donde paradójicamente e inexplicablemente siempre salen a relucir nombres de funcionarios que argumentan, no tener relación con los hechos. Es entonces cuando me pregunto ¿la libertad de expresión no es condicionada por el gobierno?, en el sexenio pasado, hubo una gran a apertura a los medios, en tratar temas racionados con la presidencia y el ejecutivo; surgió un sin fin de parodias, caricatura política y chistes en referencia al ex presidente Vicente Fox Quesada, lo cual se pensaría y haría creer al pueblo mexicano que la libre expresión por fin había alcanzado su máxima expresión que en muchos años no había tenido.
En contra posición se encontraban los periodistas que deseaban abordar temas más profundos y serios; que se llevaron una gran sorpresa al darse cuenta que el gobierno seguía cuartando su libertad de expresión, un claro ejemplo de esta situación es el tan sonado caso de la periodista Lydia Cacho, quien dio a conocer la red de pederastia que existía en guerrero y en otras partes del país, donde se encontraban involucrados importantes funcionarios del gobierno. Lo anterior trajo consecuencias a la periodista como el ser encarcelada y violada en sus derechos humanos.
¡El gobierno ya no te censura, eres libre de decir lo que crees y defender lo que piensas! , solo citare algunos datos de atentados contra comunicadores, particularmente cuando denuncian actos de corrupción, de abuso de poder o realizan investigaciones sobre delincuencia organizada y narcotráfico.
El informe, presentado previo a la reunión que la CIDH sostendrá con representantes de grupos civiles de México, refiere que desde 1991 se han abierto 569 quejas, de las cuales 43 se presentaron en 2004, 72 en 2005, 74 en 2006 y 42 en lo que va de 2007. Señala que en 2006 y en lo que va de 2007 se han registrado 12 asesinatos de periodistas y la desaparición de cinco, con lo cual de 2000 a la fecha suman 33 ejecuciones y seis desaparecidos presuntamente por casos vinculados con el ejercicio de su profesión.
Los datos anteriores hacen que el comunicador se creé una autocensura, pues si deciden abordar temas como los citados anteriormente saben a lo que se van a enfrentar, ¿no creen que este forma de operar del gobierno, sigue siendo una manera de cuartar nuestra libertad de expresión?.
1 comentario:
Pienso que todo esto es un circulo vicioso, ya que si no existiera tanta violencia y corrupcion en nuestro pais, los periodistas ejercerian su profesion segura y dignamente.
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